16 de abril de 2012
Canción de Abril
13 de diciembre de 2011
Retrato Subvanguardista
25 de mayo de 2011
Basta un Instante
Un instante basta para horrorizar a un niño
un instante basta para cubrir el cielo con pesadillas
un instante basta para herir a un pueblo
no hay límites en las arcas de los reyes ni para el odio
el hombre que camina por los senderos del presente
lleva en la mirada una carga más terrible que el fin del mundo
un instante basta para talar la vida
un instante basta para terminar la selva y convertir los sueños en un desierto
la felicidad que se ofrece en las vitrinas tiene un gusto tan horrible
pero este siglo sólo da a luz gente deslenguada
las cadenas de todas las eras son traídas por los agentes de la muerte
cadenas de oro, cadenas de plata, cadenas de púas
el horror sí discrimina
somos hormigas sin rumbo
o nuestro rumbo es el de la perdición
no tenemos memoria
tropezamos mil veces con la misma hez
el frío agudiza los sentidos, sobretodo el del hambre
el fuego que cae del cielo como cincuenta estrellas agudiza la conciencia
pero qué efímera y vulnerable es la conciencia!
vendible pero no vendable
Un instante basta para darse cuenta
el capitalismo es una estación entre el invierno y el infierno.
© 26/05/2011
2 de diciembre de 2010
Esta Tarde
Esta primavera que entra por tu ventana como un pajarillo curioso
es un anexo de tu mirada
me pierdo en tu espalda de dunas perfectas
hay una distancia que se recorre con la vista
y otra que no existe entre tus ojos y mi alma
quisiera que esta tarde no terminara
tus risas se cuelgan en el techo de mi memoria
el sabor de tus palabras es como la vuelta a casa
ya nada más importa
me seducen las propuestas de tus mejillas
y nada más importa
cómo estás hoy
con qué nubes te vistes
en qué espejo dibujaste tu sonrisa
guardas tus recuerdos en una pared de cristal
y en cada instante de tu reflejo marcas el compás de nuestra música
hay un piano amigo mío que viene sin que lo escuches
a nuestras tardes secretas
y toca melodías que sólo tú y yo conocemos
y se sienta a mi lado con una copa en la tecla derecha
y me habla de nuestro futuro con su voz de nostalgia profetizada
y me habla de los pastos de los reinos que se extienden ante tus pies
de princesas y de estrellas
y de tu rostro otra vez reflejado en cada gota de lluvia en una estación
que desconocemos
en un andén que nos espera ansioso
y con los ojos apresurados escruta los minutos
esos minutos del día en que los amantes aparecen de improvisto
viajando en paracaídas de telas de azares
con sólo las promesas en las maletas
y un pasaje para conquistar el resto de las primaveras
que quedan en el mundo.
29 de noviembre de 2010
Sueños
13 de octubre de 2010
Puerto Menguante
Canto en la plaza de la ciudad
una sonata de desconcierto
canto
sobre la mirada de ciertas aves
o sobre las calles que se desvanecen en la bruma
¿qué barco ancla en el puerto menguante?
qué suspiros desembarcan desde mundos paralelos
nubes y lluvias cuales inmigrantes del olvido
un vaso de vino envejece en la taberna
los dados están sobre la mesa
la suerte está echada
juego con el destino que viste con su máscara falaz
yo apuesto las cosas que inspiran a los poetas
y él un pasaje en el barco del alegre Roger
He de ejercer la piratería de los sentimientos
desde el muelle donde canto una tonada de bulevares perdidos
¿qué barco ancla en el puerto menguante?
uno que nadie esperaba
desembarcan las brujas del destino
y una batería de horizontes anhelados
Es esta una noche que dura mil días
los muertos mueren
los hombres duermen
y no quedan más opciones en el puerto menguante
la suerte está echada
jugamos con el destino un juego que no se puede ganar
Puerto Oh Puerto
ni siquiera te percatas
de tus calles que se desvanecen en la bruma
sólo escuchas el canto de uno que izó las velas negras
y el quebranto de los violines en el fondo del mar.
II
Tal vez habré cantado cien veces
una sonata de desconcierto
y desconcertados los hombres
protestan en calles fantasmas
la historia se desvanece
y sólo las mujeres hilvanan pensamientos perjudicados por la bruma
los trenes se pierden en estaciones salitreras
no llegan a puerto las cartas de amor
un pueblo marcha sobre otro
y el tiempo vuelve a pasar
desconsiderado
las estrellas no presagiaron los avatares del desierto
los chacales recolonizaron los valles de antaño
y los balcones de madera sólo presenciaron el transcurso de la muerte.
III
Canto en mi ventana cómplice
una sonata de desconsuelo
canto
sobre todos los suspiros que huyen y rehúyen de mi alma
o sobre las ánimas que se desvanecen en las camas
y las sábanas que anhelan besos extraviados
¿qué barco ancla en el puerto menguante?
uno que carga el contrabando de la perdición
y regalos griegos
uno que habla de doblones y grilletes
pero los poetas izamos las velas negras
hemos de ejercer la piratería de las cosas hermosas
los árboles en medio del desierto
los labios de las mujeres
la invasión de los niños
y el libro de las estrellas que presagian otros puertos
es esta una noche gris como el vuelo de una paloma
Goyeneche anima la fiesta
la suerte está echada
el puerto parece tener un compromiso con la muerte
la gente sólo presencia desde sus balcones el transcurso de la bruma
y oye el quebranto de los violines en el fondo del mar.
9 de septiembre de 2010
11 de Septiembre 2010
23 de junio de 2010
Sobre Mis Pasos
28 de octubre de 2009
Rebelión
fantasmas juegan entre risas
tormentos y tormentas pasan a mi lado sin tocarme
mientras yo inerte
contemplo los sucesos de las mañanas
una guitarra suena a lo lejos
una nube pasa soñando
un reloj se entorpece enamorado
y las cosas bellas se congregan a deliberar
¿es que acaso aún no entiendes?
el mundo quiere cambiar
ya por muchos siglos ha sangrado
y las manos que construyeron la historia se han sumado a la huelga
Dios sin remedio espera a ser destronado
y el poder de los ricos
es transportado en camiones felices al museo del averno.
19 de septiembre de 2009
Septiembre Imaginario
el mundo no amanece sin tus ojos
porque tú inauguras las mañanas
y decretas la salida del sol
imagino que te duchas
y el agua se hace más cristalina
imagino que te vistes y te arreglas
y el día se hace aún más hermoso
y mientras tú te peinas
yo pienso en las injusticias del mundo
en los claveles rotos
en los sueños acorralados
¿cómo podría decirte todo sin decirte nada?
Imagino que caminas
y yo camino sin rumbo
pensando en canciones del olvido
en fantasmas que penan nuestras tardes ociosas
y con sus lágrimas de sangre nos escriben sus nombres
en paredes inciertas gastadas ajenas
¿Quiénes somos nosotros
cabizbajos en una tierra que no es nuestra
y con una tarea heredada de la muerte?
¿Quiénes somos nosotros
ancianos en nuestra juventud
asqueados de tanta realidad?
Pero sobretodo...
¿quién soy yo obrero pusilánime
para osar mirarte y admirarte a lo lejos?
Te pido que gobiernes mi firmamento
que desempolves la estrella herida
que augures el cambio del mundo
el juicio
el castigo
el amanecer
la emancipación
la felicidad
el amor...
¿Quién soy yo poeta pusilánime
para osar hablarte de amor
para osar imaginar que te desvistes
que te desduchas
que duermes al sol
y te acuestas en mi cama?
Imagino que disfruto el néctar de tus ojos
imagino que tus labios queman queman pero no duele
así como imagino la vida en un mundo mejor
pero qué mejor mundo que el contemplado junto a ti.
Felipe Robles C.
Iquique © 2009
11 de agosto de 2009
Torre Lejana
has crecido un lago con tus lágrimas
y el sol lo mismo se entristece
por no poder acariciar tu blanca piel
que no por blanca es menos tibia
Prisionera desde tu torre lejana
envías mensajes cuales destellos de tus ojos
y en la corte de los valientes príncipes
los señores preparan sus asedios
pues desconocen la supremacía de la pluma
y desenvainan sus espadas brillantes
agitándolas en lo alto entre gritos y consignas
mientras mis versos se cuelan
entre los barrotes de tu ventana
Prisionera en tu torre inexpugnable
tu cabello oscuro es más sublime que el mar
y tu sonrisa aún más dulce que el canto secreto de la luna
y mientras los altos príncipes se desangran en los muros de tu torre
y se ahogan en el lago de tus lágrimas
yo escribo poemas aventureros
duermo dragones con mis sonetos
me transformo en pájaro para volar hasta tu ventana
te canto una canción que es también un conjuro de alas
y nos alejamos riendo entre nubes y estrellas.
1 de agosto de 2009
El Tiempo Apremia
desenterrar mi ancla oxidada
dejar de contar los granos de arena
en el reloj de la desolación
estallo en el llanto de un niño
sangra mi garganta herida
y me pregunto
cómo podré perdonarme
desenterrar mi alma desgarrada
y detener el reloj de la desolación
un beso triste
una mirada anacrónica
un orgasmo ahogado
un paso hacia el abismo
una mano inerte
una sonata de amaneceres ocultos
y una carta a la amada
embotellada a la deriva en el mar de los lamentos.
4 de junio de 2009
La Canción de Tu Nombre
ni las olas nos cantaban la ópera de los mares
los árboles escasos y moribundos
no nos alegraron la mañana
los amores fueron desamores
los sueños terminaron en catástrofes
hasta que presencié el destello de tus ojos
tu caminar incierto y matutino
o hasta que me embriagué con el licor de tus labios
las mañanas no fueron más grises
los gorriones ya no cantaban sus notas desgarradoras
la música sonaba con compases definidos siglos atrás
tus caderas marcaban el ritmo de mis pasos
y tus besos contaban la cantidad de mis latidos
la luz roja de tus hombros
la sorpresa de tu sonrisa
el amanecer de tu mirada
la sábana de tu piel que me envolvió por fin
y las sílabas de tu nombre omnipresente
Y si pretendemos que el mundo no se detiene a esperarte cuando te vas?
si pretendemos que no toda mi biología se congela en tu presencia?
podríamos mentirle al tiempo y la distancia para evitar su tortura?
te dedico el sol que me despierta cada mañana diciendo tu nombre
te dedico la sinfonía de la creación del mundo
me desvisto de todas mis mentiras y mis pecados
no puedo escapar de tus brazos
no puedo huir de la promesa de tus piernas
ni dejar de dibujar tu rostro en cada muro
eres el anuncio de tiempos más bellos
el claro de luna en cada una de mis noches brumosas
el sueño al que me encadeno sin querer jamás despertar
te dedico todos los amaneceres que quedan en el mundo
y a cada uno de ellos les pongo tu nombre.
Felipe Robles C.
© 15 de Mayo del 2009
26 de abril de 2009
El Cuervo de la Perdición
no dejan de temblar mis manos
quién lo hubiera pensado
el cuervo de la perdición se saborea
no dejan de adolecer mis entrañas
y qué puede hacer un hombre solo
frente a tanta monstruosidad
el amor
el horror
el error
las injusticias del mundo
y las depravaciones de la humanidad
El cuervo de la perdición me guiña un ojo
bebamos a la salud de algunos pecados capitales
me insinúa blasfemando
mientras me presenta dos copas con un triste licor
por la avaricia de los nobles de tu tierra
por la soberbia de los artistas de tu raza
por la lujuria de tu gente que disfruta los placeres del mundo mientras se arrepiente
por tu pereza y falta de devoción a nada ni nadie
y por la ira con la que me miras mientras bebes de mi copa
pero sobretodo salud por la valentía que tuviste de venir a mi valle
Calla, cuervo maldito!
consúmete en el fuego de tu propia envidia
no dejan de temblar mis manos
no dejan de sangrar mis entrañas
perseguí tanto tiempo a mi enemigo sorteando sus trampas
sin saber su nombre
sin ver su rostro
quién hubiera pensado
que habríamos de matarnos mutuamente
que con su muerte acabarían todos los males del mundo
y con mi muerte el mundo sería menos gris por lo que resta de eternidad
quién hubiese pensado
que la monstruosa esperanza
engendraría todas las injusticias del mundo
y las depravaciones de la humanidad.
El cuervo de la perdición me mira orgulloso
y me dice
si yo fuera Dios
la esperanza sería el octavo pecado capital
ahora recuéstate y termina de fallecer
que el trabajo de árbitro me provoca un hambre cósmica.
1 de enero de 2009
Malas Nuevas
Yo soy como la angustia total del mundo, ¡oh, Winétt!
mi día comienza a las nueve
el coro del infierno intenta seducirme
mas las coristas no se percatan de mi asco
Yo soy el que grita con la voz definitiva del mundo
mientas la orquesta negra pisotea los cráneos en oriente
interpreta la sinfonía del oscuro amanecer de la perdición
pero mi grito fervoroso es aún más terrible
pues he bebido en el Jordán antes que se tiñera escarlata
Yo soy el triste girón de nube errabundo
que anuncia tempestades justicia y pavor
nunca la tierra tembló tanto al sentir mi paso
traigo en mis manos el ánfora vacía de Pandora
y convoco a todos los muertos a la nueva sublevación
Soy el fantasma que recorre la pampa la sierra y la selva
tengo mil rostros
soy el pirata de fin de siglo
mientras bebo el dulce ron de la desobediencia
Pero soy también el gorrión súbito que sobrevivió a la desaparición del Edén
soy el fotógrafo que ha contemplado las siete maravillas sin su cámara
el astronauta resuelto a alunizar en los pechos de su amada
el poeta condenado a presenciar una catástrofe.
17 de noviembre de 2008
Su Boca
recorro su distancia súbita con el vuelo de mis ojos
y me reflejo en su cabello sin que ella lo note
su risa provoca palabras que no puedo pronunciar
me parecen profanas
mis versos indignos
y me pierdo entre adjetivos demasiado elocuentes
y un verbo que no ha sido inventado aún
Su boca es la manzana del Edén que no me atrevo a morder
recorro su cuerpo con mis ojos sin que ella lo note
y trato de envolverla con el embrujo de mis sonrisas furtivas
pero ella parece inmune
mis palabras son gorriones que se estrellan frente a ella
en el cristal de mis temores
su mirada me recuerda un atardecer que quiero presenciar
y me siento a esperar que ella se acerque
con su sonrisa de primavera profunda
desvistiéndome de mis cargas con besos impetuosos
pero tal vez espero en vano
Su boca es la manzana del Edén que yo deseo morder
el fruto de la pasión que habré de robarme aunque sea un segundo
sin miedo al posible reproche de sus ojos abiertos
y dispuesto a canjear mil tardes de primavera
por una mordida del placer de su sabor.
Felipe R.
© Noviembre 2008
28 de octubre de 2008
Enfermedad
embriagarme sin reparar en lo que me rodeaba
caminar sumergido en el rastro que dejó la de turno
o viajar disfrutando más la venida que la ida
sin duda podré ahora
contenerme hasta el ahogo
y no vociferar cuando mire al espejo y me percate de mi condición
Si alguna vez pude
besarte sin preocuparme del tiempo
caminar sumergido en un verso rotundo
o volver de tierras lejanas sin mostrar mis ropas gastadas
sin duda podré ahora
confesarte mi condición
mi doble cara
mi lado oculto sin-vergüenza
pero me contengo
Si alguna vez pude
embriagarme sin reparar en los gastos
desvariar sumergido en tus pechos rotundos
o viajar deseando que se corten los puentes y se quemen las naves
sin duda podré ahora
contentarme con contenerme
y soportar mi enfermedad
mi síndrome de poeta anémico
mis síntomas de gorrión desencantado
mi aflicción de amante de película antigua
y me contento con embriagarme desvariar o viajar
y no vocifero cuando me miro al espejo y me percato de mi padecimiento
pues no sé cuál de todas mis amantes me contagió de soledad.
© Primavera 2008
9 de agosto de 2008
La Canción del Errante
con la brújula estropeada
y los ojos ensangrentados
caminé bajo el umbral de mis anhelos
Tantas veces embriagado
desdichado
u ocultando mi furia
tropecé con la hija de Morfeo
pero yo la ignoraba
Cuántas veces alcé mi rostro frente a Dios
mientras los otros lo inclinaban
y no le llamé padre sino viejo inquisidor
Cuántas veces embriagado
me arrastré por el asfalto incierto
en el puerto de la ironía
sin soltar la lágrima de la derrota
y me embarqué con rumbo al exilio
No fue el mundo mi rival
pero traidor me dio la espalda de planeta mórbido
y yo sin querer le escupí mis sarcasmos
cuales saetas de la muerte
en pleno Intestino del Sur
Y acá
en el más recóndito rincón del tiempo perdido
la veo existir por su ventana de película antigua
me sumerjo en los ríos de su tierra – dulce morfina
me lavo de los oídos los últimos preceptos
y me vuelvo viejo.
© Invierno 2008
7 de julio de 2008
Apariencias
y se ha refugiado en las entrañas de los recuerdos
pretendo aparentar ser un hombre real
pero se desvanecen mis cabellos de noche imprevista
Yo soy el guardia gris de una fábrica anacrónica
o de una puerta del olvido
pretendo aparentar cordura
pero el sindicato de las sombras me somete a juicio
Yo
el que ha abandonado toda esperanza
me embarco en el navío fantasma de los mil puertos
coqueteo con la muerte en su vestido de labios rojos
propongo un brindis en copas de bisutería
me río de los obesos comensales que aparentan lujuria
y recito el poema de clausura.
Felipe Robles C.
© 2008
19 de abril de 2008
Vía Satélite
dos y tu rostro se cuaja en una mueca insolente
los tanques aplastan las flores
los espectadores hacen sus apuestas
los gladiadores protegen a sus hijos
(los pequeños)
porque los más grandes se baten en las trincheras de cemento
y el coliseo es televisado a cada aldea del Imperio
vía satélite
Siempre me he preguntado
qué clase de flores habrá en Palestina.
Ven
aquí te espero en mi balcón
ya mi mujer cayó acribillada
y no hay más pólvora en mis estantes de libros
Ven dulce muerte ven
anoche acudimos a los funerales de la alegría
la vida está condenada al exilio
y el mundo sigue su curso gris.
Estilo Libre
ni las ham-burguesas de oro
podrán hacer tambalear los fundamentos
desde los que hoy me planto en el mundo y grito
grito con la ironía de metáforas mal miradas
y con la verdad heredada de nuestra historia
- panfletos!- dirían algunos
No
no la imperiosa armonía
ni la afeminada complacencia
podrán silenciar mis espasmos
mi furia es contra todo el mundo
y hasta mis versos son un vómito enfermizo de hastío sideral
No
no hay dios sólo poetas
no hay más amos que uno mismo
con la chilena bandera trapeo mi piso
y ni siquiera obedezco a las leyes de la naturaleza
No
no creo en Dios sólo en los hombres
amo con dolor no soy ciego
ningún respeto hacia emperador
no soy un artista bisexual irreverente sin causa
soy réquiem para el amanecer del mundo
un paladín de la esperanza de nuestros pueblos
un soñador despierto antes de la emancipación.
La Escuela de La Muerte
el aire se hace pesado en los patios de la escuela
se desnuda el pecho el que tiene cita con la muerte
suenan las metrallas en la hora de la matanza
las noches se atropellan en el albergue del asfalto
y no se despiertan los que tienen cita con la muerte
una mendiga muere para celebrar el centenario
porque nada cambia en cien años
pero sí nos enteramos de todas las formas que hay de matar.}
Cinco De Octubre
Desabrocho los botones de la noche
soy el mismo de ayer
con las manos en los bolsillos vuelvo a caminar fuera de mi
y ya no me inspiran los árboles ni las nubes
el río trae cosas más interesantes aunque terribles
y a riesgo de convertirme en un destructor intransigente
debo ver de qué se trata
De qué se trata tanto alboroto
treinta años han pasado de mi muerte
cuánto dinero harás con mi imagen en la tele
cuántos votos recogerás con tus manos grasientas
al pronunciar mi nombre
cuántos orgasmos provocarás al decir que caminaste conmigo
pero al final renegarás de mi palabra
mi mancillada y pisoteada palabra
dirás lo joven que eras
y lo maduro que ahora eres después de treinta años
y mi vida escribirás tal vez en un par de garabatos románticos
será un cuento de pistoleros
Al desabrochar los botones de la noche
a punto de perderme en la frustración
me daré cuenta de que el camino está abierto
que la dignidad no se compra y la consecuencia no se vende
desnudaré mis versos y mi voz
para empuñar la guitarra rebelde
que no sean tristes sus acordes
volveré a cantar la vieja canción.
En Señal de Protesta
y algo se estremeció en el vientre del mundo
Mis ojos depositaron un par de lágrimas rojas
y el eco de un llanto se oyó en el vientre del mundo
Mi cordura fue despachada un poco más lejos
los niños fantasmas prefirieron suicidarse
las flores se marchitaron en señal de protesta
y un millón de aves que nunca había visto
se lanzaron en picada contra el asfalto
¿Y si en señal de protesta un día el sol dejara de salir?
¿vendrían a mi puerta preguntando qué he hecho?
sólo tuvimos una larga conversación – diría yo
y en señal de protesta escribiría un poema tan horrible
que el mundo entero se estremecería despavorido.
Venas Abiertas
posar sus tiernos dedos entre las nubes
para luego crisparlos traicionero
ya el alcohol no adormece
los libros no se tornan en sueños
ni las películas me hacen héroe, poeta o amante
los cigarrillos se fuman a sí mismos
los espejos envejecen
los versos de amor se apolillan
y ya nadie me invita a las marchas
no saben que estoy aquí
el sol se complace en tenerme prisionero
y pospone día a día una ejecución sin importancia
encerrado en mi pieza húmeda permanezco
en la celda contigua yace el otoño
ese terco peregrino y compañero
hacedor de pérgolas funestas
criador de mujeres de cabellos inciertos y ojos marinos
afuera es verano, claro
o invierno, primavera ya... quién sabe
ni el sol en su frenética locura
ni yo en mi lecho de venas abiertas.
Escenas Del Olvido
buscando tu ventana en la noche del olvido
aguzando el oído en busca de tu música
esa música que nos desgarró el alma una madrugada sin época
He abierto innumerables puertas en busca de tu beso
destapado innumerables botellas en busca de tu pasión
incontables blusas en busca de tu pecho
He soportado la inclemencia del otoño
y la nostalgia implacable
pero jamás te he vuelto a encontrar como te encontré esa noche
esa noche de abrazos torpes y miradas algo tímidas
de confesiones mágicas y conversación sin tapujos
esa noche en la que nos pertenecimos sin pertenecernos
frente a frente
niños como fuimos
Qué certeza podríamos tener de que no fue un sueño
de que la música nos desgarró
el vino nos enamoró
el tiempo se durmió y nos sorprendió abrazados por la mañana
qué certeza podríamos tener
de que el otro realmente existe en algún lugar del mundo
caminando en alguna noche brumosa
divagando sobre los ojos del otro
y escapando a las sílabas que pronuncian su nombre.
Cuarto Menguante
y veo a los mismos decadentes
adolescentes de una condición bohemio-escatológica
camino menguante otra vez
deseo a la mujer de mi prójimo
no amo a dios... lo juro
y me encomiendo a la divinidad de la noche
embriágate conmigo... te invito al puerto menguante
donde la poesía tiene más sentido
y con la pluma damos mandobles
Déjame caer a pedazos
deshacerme en tus manos
una y otra vez
te parezco hermoso?
qué tienen de bellas las ojeras
el aliento a vino
el desaliento pálido
y la resaca invencible?
puedes probar lo que quieras probar
saciarte en mi cuarto
de cuánto pecado capital consideres apropiado
y tal vez me encuentres demasiado borracho
como para complacerte
Malditos decadentes
ya vienen con su música diarreica
camino en mi cuarto menguante
me estorbas paso a paso
lees mis pensamientos impuros
y te miento: no te haré nada... no te haré daño
Eras como una ilusión
de mujer incólume en el muelle del destierro
puedes aprobar lo que quieras aprobar
podré ser demasiado dulce hasta el hastío
y lo disfrutaré
morderé el tabaco del despecho
y emprenderé el viaje final entre tus piernas
Pero luego qué
no encontrarás a un príncipe hijo del sol
cuando despiertes
nunca dije que sería agradable
soy el mensajero del desaliento
el centinela de la perdición
el dios del olvido
soy el hombre menguante.
El Nombre de Tu Silencio
de tus atardeceres pronunciados con sabor a playa
del abismo irrepetible de tus ojos
la gente cambió de estación
el tiempo el curso de sus aguas
sólo nos hicimos más anacrónicos
somos el ocaso viviente del siglo pasado
algo terrible ocurrió
sin que nadie se diese cuenta
y fue entonces cuando perdí el nombre de tu silencio
de los atardeceres desgarrados con fulgor de orgasmo
del abismo que se abrió entre mi cuarto y el mundo
pero que esta estación volvió a cerrar
implacable
soy el responsable de las espaldas azotadas del desierto
de los pulmones reventados en el mar
de la muerte de las hormigas
y del cuarto menguante
olvidé el aroma de tu baile
de tu baile subversivo a mis cadenas
de tu risa de candelabro precipitado
lo olvidé todo en un segundo
los atardeceres sin pan
el cuarto menguante
el nombre de tu silencio
y simplemente me dormí.
Poema Inconcluso
que en las mañanas olvido
y amanezco
con el rostro marcado por la última primavera
o las penas de un amor inconcluso
Por las mañanas sueño
con los labios del olvido
me despierta el té amargo
de las flores exiliadas de la primavera
y voy cantando los versos de un poema inconcluso
Por las tardes veo a una mujer
que en las noches olvido
y permanezco prendido de su aroma
herido por su mirada inconclusa
Por las noches tengo un sueño
sueño con los labios del olvido
olvido despertarme en la mañana
mañana no iré a la cita de la tarde
estoy embriagado en un sueño inconcluso.
Seguiré
marcando el paso de tus botas
enviando mis bocanadas tras de ti
Seguirás siendo promesa
tu propia promesa
de una mañana sin levantarnos
del pétalo que algún día me regalarás
del beso que me hará desfallecer
Seguiré soñando que te estremeces en mis brazos
que te desnudas por tu cuenta
que no soportas perderme de vista
que nadie toca el piano de tu piel como yo
que no hay otras manos para tu espalda
ni pecho más apropiado que el mío para tu cabeza al dormir
Seguiré siendo yo
pero sin ser yo
hasta que la dulzura y el fuego de tu boca
dejen de estar ocultos a mi paladar
o hasta que beses a otro hombre
viéndome partir en las tinieblas de la madrugada…
-Sin Título-
ni tus ojos de suspiro y sorpresa
tampoco tu olor de primavera intacta
o tu risa marina
Es el beso lejano y prohibido
la caricia de rocío clandestino
el abrazo sostenido en asfixia
el acorde adecuado que tocarías en mi piel
No es nada más que un detalle por la noche
lo que me hace temblar
al enfrentarme a la situación de tu presencia inminente
Tal vez te esperaría en el último árbol de la pampa
te desvestiría con un suspiro
te enjaularía en la prisión de mi soledad
o te engatusaría con un verso de sonrisas y miradas furtivas
si al leer mis páginas descifraras lo que oculta mi mirada
porque tu frágil nombre
tus ojos de suspiro y sorpresa
tu olor de primavera intacta
y tu risa marina
me hacen perder en un ensueño de futuro.
De Noche
del momento que tardo en contemplarte
y tus ojos me explican un grito de socorro
Te tomaría una foto en mi poema
una foto de sonrisas y tardes juntos
una foto de tu mano contra la mía
en el puerto donde se embarcan los soñadores
Desearte me hace sentir culpable
como el día que asesiné a un ángel
como el día que soñé que te besaba
mientras te preguntabas qué viento desfavorable me trajo a tu lado
Aunque sea en la estación de los trenes del olvido
he de encontrarte
para esperar que la noche nos llame con su voz tan gutural
que estremezca nuestras espaldas lo mismo que una caricia furtiva
y así de noche
como dos espectros de la pena
como dos fantasmas perdidos en la desolación
como dos demonios exiliados en el boulevard de la lujuria
habremos de contemplarnos de pronto
hasta entender que la edad más amarga del mundo
se hace fugaz si estamos tomados de la mano.
La Playa
el día que camines a lo lejos apartándote de todo
porque desfallecerás a la espera de mis versos
y cual pez los necesitarás para respirar
en la orilla de las costas del mundo hermoso
que para ti he creado…
